Cinco de cada mil personas lo padecen. La mayoría son mujeres. Es el síndrome
de intestino
irritable, que se caracteriza por alteraciones de la movilidad intestinal que
afectan gravemente
a la vida de los que lo sufren...
Sin embargo, los médicos no suelen encontrar una solución a este problema,
puesto que,
aparentemente, la estructura del intestino es normal, lo que hace de la
existencia de los
afectados un calvario de visitas al doctor y engorrosas pruebas, que puede durar
décadas.
El colon irritable invalida más que otras disfunciones
La calidad de vida de los pacientes con colon irritable es más baja que la de
los enfermos con
diabetes o enfermedades hepáticas severas, según indica un estudio coordinado
por Brennan
Spiegel, de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de
California, en Estados
Unidos, que se publica en el último número de The Archives of Internal Medicine.
Los autores examinaron a 770 pacientes con colon irritable a los que se
sometió a un cuestionario
para valorar su calidad de vida física y psicológica. Los resultados mostraron
una tasa elevada
de factores que empeoraban la calidad de vida, entre los que se encontraban el
dolor,
agotamiento, nerviosismo, trastornos del sueño y bajo interés sexual.
"La aparición de algunos de estos factores puede ayudar a establecer un
tratamiento que se adapte
mejor al paciente y consiga reducir la severidad global de los síntomas",
explica Spiegel.
¿Qué es el Colon Irritable?
El síndrome de colon irritable (SCI) o de intestino irritable (SII) (o
syndrome de colon
irritable, como muchos lo llaman... aunque esté mal escrito) es un trastorno
funcional digestivo
que se define clínicamente por la asociación de dolor abdominal y alteraciones
del hábito
deposicional.
Se engloba dentro de los trastornos funcionales porque no se conoce que tenga
causa orgánica y,
en la actualidad, parece que se deba a anomalías de la función (especialmente de
la motilidad) o
de la sensibilidad del tubo digestivo.
Las manifestaciones clínicas del síndrome de colon irritable o síndrome de
intestino irritable
son muy variadas y heterogéneas, pudiéndose producir diversas asociaciones de
los distintos
síntomas. Así, quedan incluidos dentro de este epígrafe tanto personas que
padecen diarrea como
aquellos que padecen estreñimiento.
Por otra parte, es habitual que las personas con síndrome de colon irritable
o síndrome de
intestino irritable tengan también síntomas propios de otros trastornos
funcionales, tanto
digestivos como extradigestivos.
Es importante recordar que muchas personas con síntomas de síndrome de
intestino irritable nunca
acudirán a la consulta médica.
Criterios diagnósticos del síndrome de colon irritable (o síndrome de
intestino irritable)
El diagnóstico de síndrome de intestino irritable es clínico y,
fundamentalmente, de exclusión.
Al no existir alteraciones orgánicas no hay ninguna prueba que pueda establecer
su existencia de
forma taxativa. Las exploraciones complementarias sirven para descartar otras
enfermedades, y su
elección dependerá de cual sea la sospecha diagnóstica y los factores de riesgo
de la persona que
padece los síntomas.
Para establecer un diagnóstico positivo del síndrome se han descrito una
serie de criterios que
agrupen diferentes síntomas. Los actuales criterios diagnósticos (de Roma II)
son los siguientes:
Presencia de molestia o dolor abdominal durante al menos 12 semanas (que
pueden no ser
consecutivas) en los últimos 12 meses y que se acompañe de dos o más de los
siguientes hechos:
1) alivio con la defecación
2) asociación con cambios en la frecuencia de las deposiciones
3) asociación con cambios en la consistencia de las deposiciones
Los siguientes síntomas no son imprescindibles pero su presencia hace más firme
el diagnóstico:
- Ritmo deposicional alterado (más de 3 deposiciones al día o menos de 3
deposiciones por semana)
- Consistencia anormal de las deposiciones (en cintas, excesivamente duras o
blandas, líquidas)
en más del 25% de las defecaciones.
- Alteración en la expulsión de las deposiciones (excesivo esfuerzo defecatorio,
urgencia, o
sensación de evacuación incompleta) en más del 25 % de las defecaciones.
- Hinchazón o sensación abdominal en más del 25% de los días.
Los siguientes síntomas pueden utilizarse para subclasificar los pacientes con
síndrome de
intestino irritable en aquellos con predominio de diarrea o con predominio de
estreñimiento;
1. Menos de 3 deposiciones por semana
2. Más de 3 deposiciones por día
3. Deposiciones duras o en bolas
4. Deposiciones blandas o líquidas
5. Esfuerzo excesivo durante la defecación
6. Urgencia defecatoria
7. Sensación de evacuación incompleta
8. Presencia de moco durante las deposiciones
9. Sensación de hinchazón o distensión abdominal
Se considera como subtipo con predominio de la diarrea cuando:
- Existen uno o más de 2,4 o 6 y ninguno de 1,3 o 5.
- Están presentes dos o más de 2,4 o 6 y uno o menos de 1,3 o 5.
Se considera como subtipo con predominio de estreñimiento cuando:
- Existen uno o más de 1,3 o 5 y ninguno de 2,4 o 6.
- Están presentes dos o más de 1,3 o 5 y uno o menos de 2,4 o 6.