Por primera vez un estudio demostró que la tasa de supervivencia
de esta enfermedad es distinta entre naciones desarrolladas y
subdesarrolladas.
La investigación, dirigida por un equipo de científicos
encabezados por Michel Coleman, del London School of Hygiene and
Tropical Medicine, analizó una población de 1,9 millones de personas
de 31 países: Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Brasil,
Argelia, Cuba y mas de 20 países europeos.
El equipo comparó la tasa de supervivencia a cinco años para los
cánceres de mama, colon, recto y próstata, diagnosticados entre
1990-1994. Estados Unidos, Japón y Europa occidental encabezan la
lista de regiones con buenas cifras. Argelia, Brasil y los estados
europeos más orientales, muestran los peores datos.
La iniciativa pudo llevarse a cabo gracias al análisis exhaustivo de
101 registros nacionales y regionales dedicados a contabilizar los
casos de cáncer en los cinco continentes.
Las conclusiones pueden leerse esta semana en la revista 'The Lancet
Oncology'. En general, para todos los cánceres la supervivencia es
mejor en Norteamérica, Australia, Japón y Europa Occidental.
Los niveles más bajos están en Brasil (solo fueron estudiadas dos
regiones, con 1.723 casos de cáncer), Argelia (la región de Setif,
con 300 casos analizados) y Europa Oriental.
Para los investigadores, estas divergencias se explican
probablemente por "las diferencias en el acceso al diagnóstico y al
tratamiento" y por la disparidad en las inversiones en el ámbito de
la salud.
Muchos de los datos relacionados con Cuba tuvieron que ser excluidos
del estudio, porque se basaban en certificados de defunción y no en
informes clínicos, que en Cuba solo son conservados durante cinco
años.
Una de las conclusiones más preocupantes del trabajo (bautizado
Concord) tiene que ver con Estados Unidos, donde la población negra
con cáncer sigue teniendo una supervivencia peor que la de sus
conciudadanos blancos. En los 16 estados analizados y en las seis
áreas metropolitanas cubiertas parece que la raza sigue siendo un
obstáculo.
Esa brecha racial es común para todos los tipos de cáncer, con unos
porcentajes desfavorables para los afroamericanos que oscilan desde
el 7 por ciento en el caso del cáncer de próstata, hasta un 14 por
ciento para las mujeres negras con un tumor de mama (las mujeres
blancas alcanzan hasta un 84,7 por ciento de supervivencia). Para el
caso del colon, los caucásicos superan el diagnóstico en el 60 por
ciento de los casos; algo que solo logra el 50 por ciento de los
varones de color.