La candidiasis nos avisa, entre otras cosas, de un desequilibrio
en el estado de la flora intestinal que puede ser mejorado con
remedios naturales. Saber que factores dañan la flora intestinal y
cuales la mejoran es básico en caso de candidiasis.
En las paredes de nuestros intestinos conviven millones y millones
de distintos tipos de bacterias tanto "amigas" como "enemigas". Lo
importante es que esa flora intestinal esté equilibrada.
Candidiasis, abuso de los antibióticos y flora intestinal
Cuando tomamos demasiados antibióticos nuestra flora intestinal
queda aniquilada, aunque sea de momento, ya que los antibióticos
arrasan con todo lo que encuentran. Por supuesto ante una infección
importante la prioridad es matar a los "malos". Tengamos en cuenta
que hoy en día podemos estar tomando antibióticos, aunque sea a
bajísima dosis, a través de la carne y del agua. El problema es
cuando tomamos antibióticos de un modo recurrente y nuestra flora
intestinal no se reequilibra adecuadamente.
Las cándidas pueden aprovechar ese momento en que hay pocas
bacterias que las controlen (algunas bacterias fabrican Bacteriocina
que es como un antibiótico natural que mata las "malas") para crecer
de un modo desmesurado e iniciar un proceso de candidiasis. Tengamos
en cuenta que los a los hongos como las cándidas no le afectan los
antibióticos y tenderán a ocupar el espacio libre dejado por la
flora intestinal positiva muerta.
Antifúngicos naturales
Recordemos que un alimento tan sencillo como el ajo es de lo más
eficaz que hay para combatir esos hongos oportunistas como la
candidiasis. También se puede conseguir en cápsulas o comprimidos y
ya vienen preparados para que nadie note nuestro olor ajo. El
orégano silvestre y el extracto de semilla de pomelo también nos
pueden ser de gran ayuda. Se venden en farmacias y herbolarios.
Candidiasis, metales pesados y estado de la flora intestinal.
Los metales pesados como el mercurio, aluminio, arsénico, etc. son
pasan a nuestro organismo a través de la contaminación del aire, de
los cultivos, de pescados que los han acumulado por la contaminación
de esa zona o de las amalgamas dentales de mercurio, etc. Estos
minerales afectan también al equilibrio de nuestra flora intestinal
ya que generan tóxicos en nuestro organismo que debilitan a nuestras
bacterias amigas
Como repoblar o recuperar nuestra flora intestinal: prebióticos y
probióticos
La dieta es un factor clave para recuperar el buen equilibrio
intestinal. De entrada es mejor eliminar los alimentos demasiado
ricos en azúcar, golosinas, zumos o jugos, o el alcohol (los
azúcares son un alimento ideal para alimentar los hongos). Por eso
en caso de candidiasis se suele prohibir la fruta (especialmente la
que es muy dulce (uvas, plátanos, etc.).
Prebióticos: son sustancias que obtenemos a partir de algunas
verduras, cereales integrales y legumbres que fermentan a nivel del
intestino grueso produciendo ácidos grasos de cadena corta que serán
un alimento ideal de las bacterias intestinales. La fibra vegetal,
en general, crea un terreno adecuado para la buena salud de la flora
intestinal.
Probióticos: son los alimentos que contienen una serie de
bacterias que pueden ayudar a restaurar la flora intestinal. La
mayor parte de estos microorganismos son los que se conocen como
lactobacilos y bifidobacterias y se encuentran sobre todo en los
productos lácteos fermentados como el yogur natural o el kéfir.
Es muy importante que, ante un tratamiento repetitivo o muy
fuerte con antibióticos, ayudemos a nuestro organismo tomando un
suplemento de flora intestinal. Tanto en farmacias como en comercios
especializados se pueden conseguir (acidophilus, bifidus, etc.).
Nuestro doctor, el farmacéutico o el especialista nos recomendarán
la dosis y modo de empleo según nuestro caso.