Una noche de sueño reparador podría ser ideal para
potenciar la memoria, según un estudio de la Universidad de Ginebra,
en Suiza.
Presentada ante la Federación Europea de Sociedades de las
Neurociencias, la investigación sugiere que dormir bien tiene una
repercusión relevante en la manera en que el cerebro funciona tras
el sueño.
Al parecer un buen descanso fortalece las
conexiones entre las células nerviosas en el cerebro, un proceso
clave para aprender y memorizar.
Según el estudio, las células se reordenan de una nueva forma, lo
que facilita el aprendizaje y la toma de decisiones.
Actividad cerebral
Los especialistas analizaron a un grupo de 32 voluntarios a quienes
se les enseñaron nuevas habilidades o se les pidió que recordaran
imágenes.
A parte del grupo se le permitió dormir
normalmente durante ocho horas. Al resto se le impidió descansar o
sólo se le autorizó a tomar pequeños descansos.
Al día siguiente se pidió a los voluntarios que
pusieran en práctica las habilidades aprendidas o recordaran las
imágenes vistas la vísperas mientras sus cerebros eran escaneados
mediante la técnica de resonancia magnética funcional (fMRI, por sus
siglas en inglés).
Los que tuvieron un sueño normal presentaron una
mayor actividad cerebral y por ende se desempeñaron mejor.
Sophie Schwartz, quien dirigió el estudio,
declaró: "Si se tiene una nueva experiencia y se duerme después un
tiempo, entonces las enseñanzas quedarán mejor grabadas en la
memoria".
La especialista añadió: "Ahora queremos determinar
cuáles circuitos cerebrales toman parte en estos procesos durante la
noche y cómo podemos estimular esos procesos".