Una de cada cinco víctimas de un infarto del miocardio sigue con dolor en el pecho hasta por un año


 
 

Un total de 389 personas, el 20 por ciento de una muestra de 1.957 pacientes, dijeron seguir teniendo molestias doce meses después de haber sido hospitalizados.

Investigadores de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) hicieron seguimiento a estos pacientes, que habían sido hospitalizados por esta causa en 19 instituciones entre enero del 2003 y junio del 2004.

Con todos se llenó un cuestionario para establecer la duración de su dolor y revisar otras variables, como su historia clínica, medicamentos que estuvieran tomando o sus estilos de vida.

Alfredo Bardají, presidente de la sección de cardiopatía isquémica de la Sociedad Española de Cardiología, le dijo a El Mundo, de España, que estas molestias pueden producirse por varios motivos: por un lado, el paciente puede tener lesiones en otras arterias distintas de las que se han obstruido y han provocado el ataque al corazón y, por otro, alrededor del área infartada puede quedar una zona con isquemia (falta de riego sanguíneo) que provoque dolores repetidos (síntomas de angina de pecho).

"En cualquier caso es un problema grave y un predictor muy importante de un nuevo infarto o incluso de la muerte", explica Bardají.

Se encontraron varios factores de riesgo

En su análisis, los investigadores de este trabajo, publicado por la revista Archives of Internal Medicine, encontraron que las molestias eran más frecuentes entre los individuos más jóvenes, los varones de otras razas distintas de la blanca, aquellos que habían sufrido previamente una angina de pecho o una operación de 'bypass' coronario y aquellos que habían experimentado dolores recurrentes en el pecho durante su hospitalización por el infarto.

También presentaron mayores molestias aquellos que siguieron fumando tras el ataque, quienes necesitaron la implantación de un stent coronario luego del infarto y los que tenían síntomas depresivos.

"Algunos de estos factores (como la angioplastia posterior) podrían ayudar a identificar a subgrupos de pacientes que necesitarían una especial vigilancia después de haber sufrido un infarto", explican los investigadores en su estudio, quienes sugieren la necesidad de seguir investigando el tema.

 

 

Volver

 

 
 Caracas -