Las madres que dan de mamar a sus niños pueden
esperar que sean más inteligentes que los hijos de las que no lo
hicieron, afirman investigadores canadienses el lunes en el mayor
estudio jamás efectuado sobre el tema.
El trabajo, publicado en los Archivos de Psiquiatría General, halló
que el amamantamiento eleva el coeficiente intelectual de los niños
y mejora su rendimiento académico.
"Nuestro estudio provee la mayor evidencia hasta ahora de que el
amamantamiento exclusivo y prolongado hace más inteligentes a los
niños", asegura el director del estudio, Michaelo Kramer, de la
Universidad McGill de Montreal, Canadá.
Su equipo hizo un seguimiento de seis años y medio a 13.889 niños
nacidos entre junio de 1996 y diciembre de 1997 en 31 salas de
maternidad de Bielorrusia.
A la mitad de las madres se las alentó a que amamantaran a sus hijos
de forma exclusiva y por un periodo prolongado.
Luego se establecieron las habilidades cognitivas de los niños por
medio de exámenes de coeficiente intelectual y sus primeras
calificaciones en la escuela. En promedio, el grupo que únicamente
fue amamantado obtuvo mejores resultados, "significativamente
elevados" en lectura y redacción.
Kramer afirmó, sin embargo, que resta aclarar si la diferencia
obedeció sólo a la ingesta de leche materna o también a las
interacciones sociales y físicas de la madre y su hijo durante el
amamantamiento.