CALCIO
... Pero ojo con los suplementos
El calcio de la dieta es vital para la mineralización ósea en los
años en los que el organismo se desarrolla. Incluso en la edad
adulta, una dieta con suficiente calcio ayuda a mantener la solidez
de los huesos. El problema es que cada vez más gente prescinde de
los lácteos (fuente de calcio por excelencia) por intolerancia a la
lactosa, alergias o por negarse a tomar alimentos de origen animal.
Afortunadamente, hay alternativas. Son ricas en calcio las sardinas
en aceite (siempre con la espina), las verduras de color verde
intenso (como el brécol y la col rizada), el tofu y la leche de
soja, las pipas de girasol, las almendras, los higos secos o los
zumos que están enriquecidos con calcio.
• Lo nuevo: los suplementos de calcio están ahora en
entredicho. Un estudio publicado en la revista British Medical
Journal revela que dichos suplementos aumentan el riesgo de ataques
cardiacos e ictus en mujeres de cierta edad. “Si quieres incrementar
tu ingesta de calcio, aumenta el consumo de alimentos ricos en ese
mineral en vez de tomar suplementos”, dicen ahora los expertos.
PROTEÍNAS
... Las de orígen animal, a debate
Hasta hace poco, los expertos pensaban que las dietas ricas en
proteínas de origen animal aumentaban el riesgo de fracturas porque
favorecían la pérdida de calcio a partir del hueso.
• Lo nuevo: diversas investigaciones recientes indican que
mantener una dieta pobre en proteínas (un riesgo que aumenta con la
edad, a medida que la gente adopta dietas menos consistentes)
incrementa también el riesgo de sufrir fracturas óseas, en especial
en la muñeca, la columna y la cadera. El consejo de los expertos es
sencillo: alternar el consumo de pescado, carne, lácteos y huevos
con el de frutos secos, legumbres y soja... igualmente ricos en
proteínas.
VITAMINA D
... El retorno del sol
Podemos tomar todo el calcio que queramos, pero si tenemos déficit
de vitamina D nuestro organismo no lo absorberá adecuadamente. Su
mejor fuente –¡y gratuita!– es la luz solar. A diferencia de la que
conseguimos a través de suplementos, la vitamina D que el organismo
produce al exponer la piel al sol no conlleva riesgo de
intoxicaciones. El problema es que poca gente está al sol los 20
minutos diarios que necesitamos para mantener buenos niveles de esta
vitamina (después, hay que protegerse para evitar quemaduras), por
lo que se recurre a los suplementos. La dosis diaria para adultos es
de 200 UI (unidades internacionales); los mayores de 50 años
necesitan 400 UI y a partir de los 70 años se recomiendan 600 UI.
• Lo nuevo: estudios recientes indican que quienes toman
media hora de sol al día (con los brazos y las piernas desnudos y
sin cremas solares) también reducen el riesgo de cáncer,
hipertensión, depresión y otras enfermedades crónicas. “Además de la
osteoporosis, el sol previene muchos más casos de cáncer que los que
evitamos al protegernos de sus rayos”, concluyen ahora expertos que
han revisado más de 500 estudios sobre déficit de vitamina D.
SEDENTARISMO
... Adiós a las tardes de sofá
Sobre este punto no existe posible discusión: la actividad física
–especialmente si el movimiento exige vencer la fuerza de la
gravedad, como ocurre cuando caminamos, bailamos o hacemos
ejercicios con pesas–, es esencial para mantener e incluso aumentar
nuestra masa ósea. En cambio, llevar una vida sedentaria acelera la
pérdida de hueso.
• Lo nuevo: además de aumentar la masa ósea y muscular,
los ejercicios con pesas mejoran el equilibrio y reducen el riesgo
de caídas (y, por lo tanto, de sufrir rotura de huesos)... lo que, a
su vez, anima a hacer más ejercicio.
VEGETALES
... En cada comida
Además de prevenir ataques de corazón y otras enfermedades
cardiovasculares, varios tipos de cáncer, e incluso de retrasar los
signos del envejecimiento, el fabuloso cóctel de minerales y
vitaminas que contienen tanto las frutas como las verduras (entre
ellos algunos tan necesarios y difíciles de encontrar en otros
alimentos, como el potasio, el magnesio, la vitamina C o el
betacaroteno) ayuda a mantener la integridad de nuestros huesos y
evita el riesgo de desarrollar osteoporosis.
• Lo nuevo: una alimentación rica en verduras y frutas
ayuda a contrarrestar los efectos de dietas demasiado ricas en
proteínas y cereales, que generan residuos ácidos y favorecen la
pérdida de calcio.
VITAMINA K
...La última de la lista
Conocida por su papel en la coagulación de la sangre (su déficit
aumenta el riesgo de hemorragias), figura ahora en la lista de honor
contra la osteoporosis. De hecho, es esencial en la formación de
osteocalcina, proteína que se une al calcio y ayuda a que permanezca
en los huesos (y evita que se acumule en las arterias, aumentando el
riesgo de infarto).
• Lo nuevo: si bien la dosis diaria recomendada ha sido de
120 mcg para las mujeres y de 90 para los hombres, los expertos
indican ahora dosis de entre 200 y 500 mcg para prevenir la
osteoporosis. Las verduras de hoja verde son ricas en ella (un bol
tiene entre 50 y 500 mcg). También, un intestino en buen estado
produce buenas cantidades de este nutriente (los probióticos pueden
ayudar). La procedente de suplementos se absorbe mejor, aunque no se
puede tomar con anticoagulantes.