La vejiga hiperactiva afecta considerablemente la calidad de vida, la
productividad laboral, la
sexualidad y el bienestar emocional de hombres y mujeres, publicó en BJU
International un equipo
de científicos de Estados Unidos y Europa.
El grupo, dirigido por la doctora Karin S. Coyne, de la United BioSource
Corporation, en
Bethesda, Maryland, realizó un análisis secundario de los resultados de una
encuesta telefónica a
pacientes de cinco países.
El equipo reunió a 1.434 personas con vejiga hiperactiva, con o sin síntomas en
el tracto
urinario bajo, y a 1.434 personas sin vejiga hiperactiva o incontinencia
urinaria por estrés
(grupo de control).
Los pacientes con vejiga hiperactiva mencionaron tasas más altas de constipación
crónica, asma,
diabetes, hipertensión, cáncer de vejiga o próstata, problemas neurológicos y
depresión.
Existieron también diferencias significativas entre los pacientes y el grupo de
control en todos
los síntomas del sistema urinario bajo.
Al dividir en subgrupos a los pacientes con vejiga hiperactiva, los que tenían
síntomas durante y
después de orinar manifestaron mucha más preocupación por sus síntomas que el
resto de los
subgrupos.
Asimismo, a diferencia del resto de los subgrupos, ellos tenían mala calidad de
vida, mayor
depresión y sentían poco placer sexual.
Los pacientes con vejiga hiperactiva y otros síntomas del sistema urinario bajo
eran los más
afectados, señaló Coyne a Reuters Health.
Por lo tanto, "estas condiciones deberían tratarse en conjunto para maximizar
las opciones de
tratamiento y mejorar la evolución de los pacientes", finalizó la autora.