Esos olvidos importantes y recurrentes que asaltan a la gente
joven pueden ser algo más que simples despistes. Además de
distraídos, pueden estar sufriendo de pérdida de memoria por estrés.
Esta desmemoria no tiene relación con la que se sufre durante la
tercera edad y que se relaciona con enfermedades degenerativas
cognitivas. Sin embargo, aunque no es una patología como la demencia
senil o el alzheimer, cuando la pérdida de memoria por estrés
provoca olvidos importantes o incide desfavorablemente en el
rendimiento estudiantil o laboral, es urgente buscar ayuda
especializada y atacar el problema de dos maneras: con manejo de la
presión emocional y con técnicas de ejercicio de memoria.
La sicóloga clínica María Olivia Goncalves y la médico siquiatra
Astrid Matute han observado que "cada vez con más frecuencia, las
personas pierden la memoria a edades más tempranas". Explican que
recientemente han tenido "pacientes veinteañeros con problemas
graves de memoria porque están saturados de actividades y de
responsabilidades".
Goncalves asegura que, con las técnicas adecuadas y ejercicios
cognitivos, estos problemas se revierten pero, si no se atacan
profesionalmente, puede producirse un daño cerebral que puede llegar
a afectar tanto la memoria reciente como la remota -referida a
eventos y personajes de la infancia y juventud-.
La sicóloga enumera algunos síntomas que surgen en casos graves
de pérdida de memoria por estrés: irritabilidad, descenso en el
rendimiento laboral o académico, confusión de direcciones de lugares
que frecuenta y olvidos importantes.
Cuando las lagunas mentales surgen por enfermedades cognitivas como
alzheimer o demencia senil, no se puede revertir. Pero sí es posible
prevenirla o demorar sus efectos. Esto se logra con ejercicios
simples como crucigramas, rompecabezas, sudokus y lecturas y con
técnicas de rehabilitación especializadas. "Incluso se está
estudiando la llamada reserva cognitiva, que consiste en cosas que
se pueden hacer a lo largo de la vida para prevenir problemas en la
tercera edad, y que comienza con estimulación desde el vientre
materno y, posteriormente, con fomentar la vida social e
instruirse", afirma Goncalves.