Un exceso de hierro, que provoca una degeneración de las células
nerviosas, estaría implicado en la enfermedad de Parkinson, según
investigadores franceses.
La enfermedad de Parkinson, recuerda el Instituto nacional de
Salud e Investigación Médica, es provocada por la degeneración de
las células nerviosas dopaminérgicas (que sintetizan la dopamina, un
neurotransmisor del cerebro) halladas en "la sustancia negra", una
zona del cerebro.
Los investigadores, dirigidos por Etienne Hirsch, sometieron
primero unos ratones a una toxina que provoca la enfermedad de
Parkinson. Comprobaron entonces que el número de transportadores
DMT1 que importan el hierro en las células nerviosas se duplicaba en
los ratones, y que las concentraciones de hierro aumentaban
fuertemente en las células.
Luego trabajaron con ratones en los que el transportador estaba
alterado y los sometieron a la toxina que provoca la enfermedad de
Parkinson. Sufrieron dos veces menos la enfermedad que los otros.
De hecho, la observación de los cerebros de personas afectadas de
esta enfermedad, y fallecidas, muestra que las neuronas que
degeneran "contienen una concentración muy importante de hierro con
respecto a la normal", señalan los investigadores.
Recordaron que el hierro "es indispensable al buen funcionamiento
del organismo", pero que su exceso destruye en particular los
lípidos y las proteínas y causa "la muerte celular".
"Estos resultados son muy concluyentes. Hemos mostrado que al
inhibir la actividad del transportador DMT1 protegíamos a los
roedores contra la enfermedad", recalcó Etienne Hirsch.
Según los investigadores, "limitar el exceso de hierro en las
neuronas dopaminérgicas" podría en conclusión proteger contra la
enfermedad de Parkinson.