Las infecciones en las encías son un factor de riesgo porque
interactúan con las plaquetas del flujo sanguíneo y pueden
contribuir a la formación de coágulos en las arterias.
En una boca sucia puede haber hasta 700 cepas de diferentes
bacterias, que si entran en el torrente sanguíneo pueden terminar
causando enfermedades del corazón.
Hasta ahora, se sabía que la mala salud de la boca aumentaba las
probabilidades de sufrir un ataque al corazón o una apoplejía, pero
no se había podido explicar el porqué de esa relación.
Los científicos de la Universidad de Bristol (Inglaterra)
descubrieron que la clave del proceso es que las bacterias
procedentes de la cavidad bucal y que llegan a la sangre provocan un
agrupamiento de las plaquetas que hace las veces de escudo frente al
sistema inmunológico y los antibióticos.
Además, consideraron que las bacterias procedentes de las encías
infectadas aceleran el bloqueo de las arterias.
Su hipótesis es que, al entrar en el torrente sanguíneo, esas
bacterias inflaman y estrechan las paredes arteriales aunque otra
posibilidad es que esos organismos se adhieran a los depósitos
grasos presentes en las arterias, todo lo cual facilitaría la
formación de coágulos.